lunes, 18 de mayo de 2009

Joven trastornado relata obsesión.

Miraba por la ventana de lo que es mi espacio, no temo decir que mi espacio es pequeño y oscuro. La ventana está algo mal hecha, medio cuadrada y un poco ovalada del lado izquierdo, con algunas maderas atravesadas que le dan un toque descuidado. Mi ventana tiene los vidrios verdes, empañados. Mi ventana da a un paisaje algo gris, con sucios tonos violetas. Algunos alocados tramos de cortina se agitan cuando el viento es demasiado fuerte, yo dejo que el aire agite mis sentidos.

No sentía muchas cosas, no estaba muy preparado para enfrentarse a la gente que a diario le hablaba. Miraba por su ventana y sentía que cada latido de su corazón le destrozaba el pecho.

No quería volver a mirar por esa ventana.
Llegaba la hora y él no quería llegar tarde.

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