jueves, 26 de abril de 2012

Entiendo tu punto, bastardo


-mientras Escarnio se encargaba de asuntos más importantes, el dinero se hacía esquivo, el trabajo convencional no era una opción, las ediciones iban contra el tiempo, los enemigos se multiplicaban, peleas, sangre en las páginas centrales de las ediciones recientes, mil detalles que son del dominio público.

-Sabemos que había sangre en todos los ejemplares de la edición N°30, exactamente en las páginas centrales, pero ¿de quién era la sangre?

-Mejor pregunta es “¿de dónde era la sangre?”, cincuenta ejemplares no se manchan con algunas gotas de una herida pequeña.

-Dejando eso de lado, sabemos bien como revista especializada que su leyenda se construye sobre un castillo invisible, las historias alrededor de Escarnio son demasiadas, las contradicciones son evidentes y las mentiras están en cada palabra ¿qué puede decir a eso?

-¿Qué tanta razón tenía Burroughs cuando hablaba de Interzone? ¿quién cree que posee la verdad? ¿Escarnio o aquellos bastardillos mugrientos?

-Fuentes muy cercanas a ustedes nos relatan los hechos de un modo distinto, desmienten sus declaraciones, les acusan de mitómanos, de enfermos mentales con contactos importantes…

-Observe esto un segundo –ella se levanta la falda, no lleva ropa interior, una cicatriz negra se mueve sobre la piel de su entrepierna lampiña, serpenteando; mientras la observo incrédulo, ella se cubre y comienza a liar otro cigarrillo– ¿crees que alguien va a creerte?, esta entrevista será parte del castillo que sostiene nuestra leyenda y no es precisamente algo invisible. (Me quedo boquiabierto algunos minutos, intento convencerme que soy víctima de un engaño. Ella sopla el humo de su cigarrillo en mi rostro mientras habla). Continúa, se me hace tarde.

- …sí …¿cuándo se les ocurrió la idea de los “trabajos alternativos”?

 -¿Trabajos alternativos? –sonríe ampliamente mientras da una calada a su cigarrillo– por favor, sabes bien que aquellos trabajos no eran “alternativos” sino ilegales, jamás se nos ocurrió, no lo planeamos, todo comenzó con un mediocre marica de cuarta y alguien que le odiaba, nos ofrecieron dinero y fue fácil desajustar los frenos de la motocicleta, lo demás pasó sin que nadie hablara del asunto, de eso ya más de tres años…


Editorial Revista Literaria Escarnio N°26

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